Frases de Agradecimiento Sud

Donde quiera que se encuentre la iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días, donde sea que se realice la reunión, es recomendable expresarle unas frases de agradecimiento a todas aquellas personas que contribuyen de una u otra forma con todos los servicios que estén relacionados con la conferencia, a continuación algunas de las frases que más se han usado.

Índice

    20 Frases de Agradecimiento Sud

    1.- “Doy las gracias a mis hermanos del Quórum de los Doce por su idóneo e incansable servicio en la obra del Señor. Asimismo, doy gracias a los miembros del Quórum de los Setenta y del Obispado Presidente por su servicio desinteresado y eficaz. También expreso mi aprecio a las mujeres y los hombres que prestan servicio como oficiales generales de las organizaciones auxiliares”.

    2.- Cuando te abrumen penas y dolor, cuando tentaciones rujan con furor, ve tus bendiciones; cuenta y verás cuántas bendiciones de Jesús tendrás. No te desanimes do el mal está, y si no desmayas, Dios te guardará. Ve tus bendiciones y de El tendrás en tu vida gran consolación y paz3. Haríamos bien en reflexionar sobre nuestra vida; pronto encontraríamos motivos de sobra para estar agradecidos.

    3.- “Gracias por el servicio que se brindan unos a otros con tan buena disposición. Somos las manos de Dios aquí en la tierra, con el mandato de amar y de servir a Sus hijos.

    4.- Sintamos gratitud por nuestros amigos. Nuestro amigo más preciado es nuestro compañero en el matrimonio. Este viejo mundo sería mucho mejor si la bondad y la amabilidad fueran un reflejo diario de la gratitud por el cónyuge.

    5.- “Les agradezco su fe y devoción al Evangelio”,

    6.- “Les doy las gracias por el amor y cuidado que se brindan los unos a los otros. Les agradezco el servicio que dan en sus barrios y ramas, y en sus estacas y distritos. Es ese servicio el que permite al Señor lograr muchos de Sus propósitos aquí sobre la tierra".

    7.- "La gratitud que sentimos por nuestra madre. La madre, que voluntariamente hizo su jornada por el valle de sombra de muerte para darnos la vida, merece nuestra gratitud imperecedera. Un escritor resumió el amor por la madre con estas palabras: “Dios no podía estar en todas partes y por eso nos dio una madre”.

    8.- Cuando nos hallábamos sumidos en la Segunda Guerra Mundial, experimenté una demostración de verdadera amistad. Jack Hepworth y yo éramos adolescentes entonces y habíamos crecido juntos en el mismo vecindario. Una tarde, vi que él se acercaba corriendo por la vereda, Al llegar donde yo estaba, vi que tenía los ojos llenos de lágrimas; con la voz entrecortada por el llanto, exclamó: “¡Tom! ¡Mi hermano Joe, que era piloto de la Marina, se ha matado en un terrible accidente aéreo!”. Nos abrazamos y lloramos juntos; compartimos el dolor. Me sentí muy honrado ese día porque Jack, mi amigo, había sentido instintivamente la necesidad de que yo compartiera su dolor. Debemos estar siempre agradecidos por amistades como ésa.

    9.- Mientras colgaba de la despiadada cruz del Calvario, sufriendo intenso dolor y angustia, “vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, [y] dijo a su madre: Mujer, be ahí tu hijo. Después dijo al discípulo: He ahí tu madre”4. ¡Qué ejemplo divino de gratitud y amor! Mi propia madre quizás no me leyó de las Escrituras, sino que más bien, me enseñó con su vida y sus acciones lo que contiene la Biblia. Sus cuidados al pobre, al enfermo y al necesitado eran escenas cotidianas que jamás olvidaré.

    10.- Uno de los dones más grandes que Dios nos ha dado es el gozo que se siente al intentar algo por segunda vez; ningún fracaso tiene por qué ser terminante

    11.- Sintamos gratitud por nuestro padre. Como la madre, él está dispuesto siempre a sacrificar su propia comodidad por la de sus hijos. Diariamente lucha por ganar el pan de su familia, sin quejarse, ocupándose siempre del bienestar de los suyos. Ese amor por los hijos, ese deseo de verlos bien y felices, es un elemento permanente en esta época de constante cambio.

    12.- Recordemos con gratitud a los maestros. El maestro no solamente modela las expectativas y ambiciones de sus discípulos, sino que influye en las actitudes que ellos tengan hacia el futuro y hacia sí mismos. Si el maestro los quiere y espera de sus alumnos lo mejor, la confianza que éstos tengan en sí mismos aumentará, sus aptitudes se desarrollarán y su futuro quedará asegurado. Se podrá decir en tributo a tal maestro: “Creó en el aula una atmósfera donde se tejían mágicamente la amabilidad y la aceptación; donde se aseguraron el progreso y la enseñanza, la amplitud de la imaginación y el espíritu de los jóvenes”. Quiero expresar públicamente gratitud a tres de mis maestros. Agradezco a G. Homer Durham, mi profesor de historia. Él nos enseñó esta verdad: “El pasado ha quedado atrás; aprende de él”. Le gustaba la materia que enseñaba; quería a sus alumnos. El afecto que se sentía en su aula abrió las ventanas de mi mente para que entrara en ella el conocimiento.

    12.- Sintamos gratitud por nuestro país, nuestra tierra natal. Al pensar en la inmensa multitud de personas que han muerto honorablemente defendiendo su hogar y su patrimonio, recordemos estas inmortales palabras: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos”.

    13.- Los sentimientos de sincera gratitud que tenemos por el supremo sacrificio que tantos han hecho no se pueden limitar a un “Día del Soldado”, a un desfile militar ni a unas flores en una tumba.

    14.- Demostremos gratitud por nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. Su glorioso Evangelio da respuesta a las preguntas profundas de la vida: ¿De dónde vinimos? ¿Por qué estamos aquí? ¿Adónde va nuestro espíritu al morir? Los misioneros que Él ha llamado llevan la luz de la verdad divina a los que viven en tinieblas: Id, vosotros mensajeros, que tenéis poder de Dios; publicad el Evangelio a los pueblos en error Y veréis que los conversos alabanzas os darán, y premiado por el cielo el servicio fiel será.

    15.- Él nos enseñó a orar; Él nos enseñó a servir; Él nos enseñó a vivir. Su vida es un legado de amor. El sanó al enfermo, levantó al caído, salvó al pecador.

    16.- “Expreso mi agradecimiento por la bondad con la que me tratan dondequiera que voy. Les agradezco sus oraciones a mi favor. He sentido esas oraciones y estoy muy agradecido por ellas”.

    17.- “Expreso profunda gratitud a mis fieles y dedicados consejeros, y les doy las gracias públicamente por el apoyo y la asistencia que me brindan. Ellos son en verdad hombres de sabiduría y entendimiento, y su servicio es invaluable”.

    18.- El maestro no solamente modela las expectativas y ambiciones de sus discípulos, sino que influye en las actitudes que ellos tengan hacia el futuro y hacia sí mismos. Nuestro amigo más preciado es nuestro compañero en el matrimonio. Este viejo mundo sería mucho mejor si la bondad y la amabilidad fueran un reflejo diario de la gratitud por el cónyuge. Sigámoslo; imitemos su ejemplo; obedezcamos su palabra. Si lo hacemos, estaremos dándole el don divino de la gratitud.

    19.- “Les agradezco todo lo que hacen en sus barrios y ramas. Expreso mi gratitud por su disposición para prestar servicio en los cargos a los que se los llama, sean cuales sean. Cada uno es importante en el avance de la obra del Señor”.

    20.- El Señor pronunció la palabra amigo casi con reverencia. Él dijo: “Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando” Los verdaderos amigos toleran nuestras idiosincrasias y tienen una influencia profunda en nosotros.

    La iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días recomienda que en sus oraciones y en su vida personal siempre tengan una actitud de agradecimiento.

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